La primera cerveza de la historia

Tarde calurosa con 36º de calor en Egipto, todavía queda el turno de la tarde para ir a construir la primera de las pirámides para el faraón y faltan más de 3.000 años para el nacimiento de Cristo por lo que nuestros Dioses son Ra, Amón, Isis, Osiris, Anubis entre otros. Nos sentamos en ronda para almorzar con los colegas constructores, nos sirven pescado, pan y cerveza. Sí, cerveza.


Seth, el líder del equipo de cargas en la parte norte de la pirámide empieza a contarnos una curiosa historia de esta deliciosa bebida que a día de hoy ya tiene unos 4000 años. Como sabrán, a estas alturas ya la escritura está inventada, nuestros antepasados sumerios crearon el primer registro de la historia de la comunicación escrita, la famosa escritura "cuneiforme". Ellos fueron quienes dejaron constancia de la primera receta de este hermoso accidente histórico que hoy bebemos de un cántaro entre todos los trabajadores y nos causa un efecto adictivo de embriaguez.


Los granos de maíz y trigo eran la mayor fuente de alimentos de los sumerios unos 7.000 años a.C., y los estándares de limpieza (como se imaginarán) no eran muy avanzados ni mucho menos se conocían las enfermedades causadas por la falta de cuidados en la producción de alimentos.


Casualmente Esther de 17 años, esposa de Nebo, termina de pelar unas mazorcas de maíz en el pórtico de su casa y echa los granos a un cántaro de arcilla que tenía guardado para ocasiones especiales, lo que no sabía es que ésta ocasión sería la más especial de la historia. Era una tarde húmeda y nublada, comienzan a caer las primeras gotas de lo que parece será una ruidosa tormenta. Esther se apura y termina sus quehaceres y empieza a guardar sus recipientes adentro de la casa para preparar los alimentos, pero lo que no se dio cuenta es que dejó uno de los cántaros afuera. Llovió mucho como era de esperarse, el cántaro se llenó de agua y los granos de maíz y trigo se mojaron y se “echaron a perder”.


Como a Esther no le molestaba tener un cántaro sucio en la entrada de la casa porque no tenía próximos eventos en su morada, lo dejó ahí por varios días. Pasaron 28 soles y 1 luna llena para que ella se disponga a limpiar su cántaro, apartó el agua en otro cántaro porque desprendía un aroma muy particular y desconocido para ella, pero para nada desagradable. En lo que se deshacía de los restos de los granos llegó Nebo del trabajo con mucha sed, echa una mirada alrededor y ve ese cántaro que él asumió era agua fresca del Tigris. Sin pensarlo se dió unos cuantos tragos hasta que llegó el sabor a su consciente y dijo: “¡Esther! ¿Esto qué es? Sabe y huele raro, y me estoy mareando, ¿me has envenenado mujer?”; a lo que ella no supo responder qué era lo que había bebido su esposo. Nebo empezó experimentar sensaciones extrañas, alegró su ánimo y dio otro sorbo con gusto, mientras llamaba a Marduk y Mardoqueo, sus hijos, para que se unieran a él en ese viaje tan increíble y nuevo.


Esto llevó a Esther a preguntarse qué fue lo que hizo, a lo que no pudo encontrar respuesta así que agradeció a los Dioses y sobre todo a una en especial: Ninkasi, la "señora que llena la boca", Diosa de la cerveza y "nacida del agua brillante".


De ahí en adelante todo lo que sucedió ya es parte de una de las mejores historias de la humanidad.


PD: el presente relato es una historia fantasiosa creada para visualizar cómo nos imaginamos que fue la creación de la primera cerveza, quitando los nombres, creemos que no se aleja mucho de lo que pudo haber ocurrido, una cálida tarde en Sumeria, 7.000 años a.C.




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